"Van a ver el terremoto anunciado para las tres de a mañana, pero como la hora es cuencana ha quedado para las tres y media..." -José Edmundo Maldonado Samaniego
Cuenca, ciudad patrimonial, cultural y cuna de grandes artistas alberga historias tristes, alegres y algunas muy graciosas entre sus calles y gente.
En noviembre de 1985, en los principales barrios de la ciudad se corrió el rumor de que ocurriría un terremoto, lo cual alarmó a todos los habitantes y de boca en boca se expandió la noticia. El periodista cuencano José Edmundo Maldonado Samaniego denominó "La noche de los giles" a un evento inesperado en el cual, los cuencanos permanecieron en vigilia, a la espera de un desastre que nunca ocurriría.
Horas después del ansiado terremoto, la gente había dejado el miedo, la angustia y la preocupación, de lado para dar paso al raciocinio y darse cuenta que un terremoto no se puede prevenir.
En su texto, Maldonado Samaniego redacta con jocosidad "Las tres y cuarto y claman los locutores, no es cierto, no es verdad, hay error, mentira, falso, quien dice, no hagan caso, lata no más era, al saber le llaman leche, somos giles, a la bio a la bao, a la bim, bum, bam, terremoto, terremoto no habrá".
Miriam Robles, lojana que reside en Cuenca, nos cuenta su historia con gracia
https://soundcloud.com/adri-castillo-3-3/entrevista-noche-giles
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